La Lonchera

Lonchera saludable

Por: Daniel Velásquez Betancur , Nutricionista – dietista

Es importante precisar que los alimentos que se ofrecen en la lonchera a los niños deben encajar dentro de las necesidades calóricas y nutricionales de los infantes. Tradicionalmente en la edad infantil, las loncheras complementan como “entrecomidas” a las 3 comidas principales de los niños, aportando entre el 10% al 20% del requerimiento calórico diario. Es por esto que estas deben planearse dentro del plan dietario de los niños, evitando empacar comestibles improvisadamente.

Las necesidades nutricionales de los niños están ligadas a aspectos como la edad, tiempo de jornada escolar, el estado de salud, actividad física y el género. Los alimentos aportados deberán ajustarse a todas estas variables.

Debido a que los requerimientos de energía y nutrientes de la etapa infantil son elevados y su aporte debe ser constante, es aconsejable aportar 2 entrecomidas en el día, una en la mañana y otra en la tarde, sin desconocer que estas deberán aportar máximo el 20% de las necesidades  energéticas diarias de los niños.

La lonchera escolar juega un papel determinante en la formación de hábitos en los niños, puesto que estos alimentos pasaran a formar parte de su estilo de vida y conducta dietaría. 

La hidratación es importante, pero es de resaltar que los refrescos y bebidas gaseosas no son aconsejables en ninguna etapa de la vida, pues estas enmascaran sagazmente el azúcar. Para la hidratación en las loncheras se debe romper el paradigma de los mismos refrescos y gaseosas e incentivar el consumo de agua propendiendo a que los jugos de fruta sean cambiados por la fruta en su estado natural, lo que eleva considerablemente su contenido nutricional.

Las bebidas con sabor artificial a frutas se quedan solo en el sabor, puesto que el contenido de fruta es mínimo y sería el equivalente a una bebida gaseosa en cuanto al contenido de azúcares, lo que incrementa su aporte calórico sin aportar otros nutrientes adicionales.

La lonchera de los niños debe parecerse a la que los padres llevarán al trabajo e idealmente podrá contener una combinación de harina, proteína y fruta.

En síntesis es importante aclarar que no todo comestible es alimento y que la moderación en la alimentación de los niños es clave en los hábitos alimentarios del adulto.

Video recomendado: https://www.youtube.com/watch?v=bjEBcQFLMik

¿Cómo alimentar un niño enfermo?

¿Cómo alimentar un niño enfermo? Autor: Daniel Velásquez Betancur – Nutricionista dietista

Para alimentar correctamente a un niño durante la enfermedad, se debe entender la condición que se padece para realizar un adecuado manejo dietario durante un evento patológico, por tanto no existe un manejo universal para la enfermedad. Existe un consenso sobre la hidratación; en cualquier estado de enfermedad se debe dar prioridad a mantener a los niños hidratados. Es posible que los niños presenten falta de apetito durante al enfermedad, por lo que se deben ofrecer porciones pequeñas o hasta la saciedad del menor durante mayor número de veces en el día, esto con el fin de evitar el deterioro físico y nutricional de los niños durante la enfermedad. Pese a que tradicionalmente se han utilizado algunas bebidas gaseosas, bebidas hidratantes para deportistas y algunos mecatos a base de maíz, no es recomendable el uso de ninguno de estos durante la enfermedad; estos podrían generar efecto contrario por su contenido de azucares y minerales, empeorando patologías como la diarrea o evitando que el menor consuma alimentos con mejor contenido nutricional. Tampoco es recomendado el uso de suplementos nutricionales en niños durante la fase de inapetencia o enfermedad, debido a que algunos de estos tienen elementos que podrían empeorar considerablemente la enfermedad principalmente en procesos infecciosos. La constancia con la hidratación es clave en la recuperación del menor, estar en función de la hidratación evitará la deshidratación en los niños, principalmente en vómito y diarrea no se puede suspender la hidratación en ningún momento, aunque en las enfermedades respiratorias también es fundamental el papel del consumo de líquidos en la recuperación. Evite desesperarse si el consumo de alimentos disminuye considerablemente en los niños, debe mantenerse al niño hidratado y el apetito regresará eventualmente el estado de salud mejore. Bajo ninguna circunstancia se debe forzar la alimentación de un niño enfermo. Si el menor consume leche materna, este será uno de los alimentos más adecuados durante la recuperación, en caso contrario se deberán aportar alimentos blandos, de fácil masticación y digestión, procurando que sean de sus favoritos. Dentro de las preparaciones o alimentos recomendados se encuentran: las sopas, caldos, cereales como el arroz, tubérculos como la papa; el huevo, frutas como la manzana y la guayaba, y verduras como la zanahoria. 

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Receta sugerida: Crema de papa criolla Para 1 litro necesitamos *200 cc de leche *300 gramos de harina de trigo *300 gramos de papa criolla *150 gramos de papa común *40 gramos de cilantro *Sal al gusto PREPARACIÓN Lave, pele y pula las papas gruesas y criollas, déjelas enteras con agua en recipientes separados hasta su uso. Luego cocine con sal hasta que estén blandas, conserve el líquido de cocción. Licue las papas en su propio líquido junto con la harina hasta obtener una mezcla homogénea, Coloque a hervir la leche, luego agregue el licuado de papas y el cilantro, revuelva continuamente para que no se pegue hasta que espese.